Navidad en Lisboa

Fotografía tomada por sieteLisboas.

Fotografía tomada por sieteLisboas.

Maria es la madre de Ana, ya no viven juntas, pero se han acercado con el padre a ver el espectáculo de luces y sonido de la Plaza del Comercio. Las dos tienen árbol de Navidad en su casa.1 Maria comenta que antes también ponía el belén (presépio, en portugués), pero ahora ya no. “Ahora sólo el árbol, aunque el nacimiento también me gusta…”, añade Maria con la mirada de quien ha perdido parte de la ilusión, mientras confirmo que no hay niños que corran en sus hogares.

A las dos les gusta la Navidad. No obstante, Maria es de nuevo la que matiza: “Para mí el espíritu navideño debería permanecer todo el año, la Navidad no debería tener lugar sólo en estas fechas”.

Algo parecido a lo que me cuenta Rejane, quien no entiende la Navidad ligada al consumismo, a las compras masivas. En su casa se planta el árbol y se monta el belén, “pero no siempre viene el Pai Natal (Papá Noel), hay años que sí y hay años que no, cuando se puede”, señala. “Y, ¿qué le parece a su hijo?” –le preguntó cuando el pequeño que va con ella se aleja corriendo. “A veces nos dice que por qué a otros niños sí y a él no, pero intentamos hacerle entender que para nosotros la Navidad no es comprar un ordenador, sino una celebración religiosa, los valores que representa…”.

Fotografía tomada por sieteLisboas.

Fotografía tomada en la ‘Praça de D. Pedro IV (Rossio)’ por sieteLisboas.

Fotografía tomada por sieteLisboas.

Fotografía tomada en la ‘Praça de D. Pedro IV (Rossio)’ por sieteLisboas.

Beatriz, André y (diminutivo fonético del José portugués), los tres de 19 años, también han querido contarme cómo celebran su Navidad. No viven en Lisboa, son de la ciudad de Évora, pero han decidido venir a pasar el día a la capital de Portugal para ver el ambiente. Les encanta la Navidad y a sus casas sí va el Pai Natal la noche del 24 de diciembre. La noche de la consoada (cena de Nochebuena), en la que los tres comen los dos platos tradicionales: el bacalao cocido y el pavo relleno.

Fotografía tomada por sieteLisboas.

Fotografía tomada por sieteLisboas.

Zé parece más tímido, sin embargo se anima en cuanto paso a hablarles de la Nochevieja (passagem de ano). Para tener un año afortunado, siempre que puede se pone unos calzoncillos azules. “Y, ¿sois sólo vosotros, los chicos, los que lleváis ropa interior azul para daros suerte?”, les pregunto aunque ya conozca la respuesta. “No, no, las chicas también”, me responden los tres casi al unísono.

Fotografía tomada por sieteLisboas.

Fotografía tomada por sieteLisboas.

Esto me recuerda que ninguno de los cinco entrevistados suele cantar villancicos (canções de Natal), pese a que también se trate de una tradición portuguesa. Incluso existen unas canciones llamadas janeiras, porque son cantadas desde el día de Año Nuevo hasta el día de los Reyes Magos (enero es janeiro en portugués). Otra curiosidad, si tenemos en cuenta que Melchor, Gaspar y Baltasar -por diferencias culturales- no llegan hasta Portugal el Dia de Reis (como se le llama aquí a esta fecha), pero en cambio es frecuente conocer a quienes se reúnen a tomar el roscón de Reyes (bolo de Reis) el día 6 de enero, a la salida del colegio o del trabajo. Un bollo que, en el caso portugués, se encuentra en las pastelerías y en las mesas de las casas durante todas las fiestas navideñas. Hasta en la Nochebuena.

Y es que lo cierto es que los lisboetas no perdonan el dulce. Quizá también por eso, en vez de tomar 12 uvas en Nochevieja, lo que se coma aquí sean 12 pasas.

1.- Nota: El árbol se suele montar el día 1 de diciembre.

Autora: Fátima Valcárcel.
Fecha de publicación: 23 de diciembre de 2014.

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