Eça de Queirós

Texto inédito escrito por David Portales Moralejo, para sieteLisboas. Portales Moralejo es licenciado en Filología portuguesa, profesor de portugués y creador del proyecto www.nosfalamosportugues.pt.

Imagen de la estatua en homenaje a 'Eça de Queirós', situada en el 'Largo Barão de Quintela, tomada por el fotógrafo Nuno Cardal, publicada en su libro 'Lisboa Iluminada' y cedida a sieteLisboas.

Imagen de la estatua en homenaje a ‘Eça de Queirós’, situada en el ‘Largo Barão de Quintela’, tomada por el fotógrafo Nuno Cardal, publicada en su libro ‘Lisboa Iluminada’ y cedida a sieteLisboas.

José Maria Eça de Queirós es considerado uno de los escritores más importantes de la historia de la prosa realista portuguesa del siglo XIX.

Hijo de un importante magistrado, José Maria Teixeira de Queirós, y de una joven llamada Carolina Pereira de Eça, nació el 25 de noviembre de 1845, en Póvoa de Varzim (Oporto), sin que sus padres estuvieran casados porque su abuelo materno no consentía el matrimonio. Sin embargo, cuatro años más tarde, tras fallecer su abuelo, sus padres finalmente se casaron.

Eça de Queirós tuvo seis hermanos y se crió con sus abuelos paternos. Concretamente, vivió con ellos hasta los 10 años, edad en la que ingresó en el Colégio da Lapa, en Oporto, donde se haría amigo de otro importante escritor, José Duarte Ramalho Ortigão.

En 1861, se matriculó en la Universidad de Coimbra. En ella cursó la carrera de Derecho y entabló una gran amistad con el poeta Antero de Quental y el político y escritor Teófilo Braga.

En 1866, con 21 años, se traslada a Lisboa y fija su residencia en el cuarto piso, del número 26 de la Praça do Rossio (actualmente, Praça de D. Pedro IV). Si paseamos por el centro de la capital portuguesa podemos encontrar una placa en su fachada -justo encima del Café Nicola- en homenaje a su antiguo inquilino. En Lisboa ejerció la abogacía y el periodismo.

Durante toda su vida colaboró en diferentes periódicos y revistas. Siendo redactor del periódico Distrito de Évora fue enviado a hacer un reportaje sobre la inauguración del canal de Suez. Un viaje que tuvo una influencia importante en su perspectiva realista.

Formó parte de la conocida Geração de 70 (Generación del 70) junto a otros jóvenes intelectuales como los ya nombrados, Antero de Quental y Teófilo Braga, o el político y poeta portugués Abílio Manuel Guerra Junqueiro. En 1871, participa en las Conferências Democráticas do Casino Lisbonense, donde se consolida la nueva estética literaria realista que promueve el análisis de la realidad a partir de la objetividad y que se opone a los viejos ideales de los escritores románticos, que también viven y escriben en Lisboa.

La obra de Eça de Queirós se divide en tres fases: la primera, de influencia romántica, en la que el autor se encuentra preso de los ideales románticos con los que se crió; una segunda, realista/naturalista, donde se acentúa la crítica a la sociedad y que es, sin duda, su fase más significativa; y la última, pos-realista, donde descubrimos a un autor preocupado por los valores tradicionales.

En 1870, ingresa en la administración pública, siendo nombrado administrador [delegado del gobierno central] del concelho de Leiria (municipio de Leiria), ciudad en la que escribirá la primera novela realista en portugués, O Crime do Padre Amaro (El crimen del padre Amaro), publicada en 1875.

La Lisboa del siglo XIX es una Lisboa cosmopolita que mira y sueña con los horizontes de París. Gracias a la revolución que se vive en Portugal, con los nuevos medios de transporte ferroviarios, la nobleza portuguesa se puede desplazar a la capital francesa con facilidad. Es interesante resaltar que, en esta época, Portugal comienza a copiar los patrones sociales parisinos, introduciendo en su registro fonético el sonido de la R velar (pronunciado a la francesa) frente a la R alveolar (pronunciada a la española), distintivo prestigioso de las personas que habían estado en Francia. Actualmente, se ha estandarizado y es una de las dos pronunciaciones posibles de la erre, siendo pronunciada a día de hoy por los hablantes de cualquier clase social.

En 1873, comienza su carrera diplomática en la La Habana (Cuba) ejerciendo el cargo de cónsul y, aunque sigue muy de cerca la actualidad portuguesa, nunca más vuelve a residir de forma habitual en Portugal.

Entre 1874 y 1878, vive en Bristol y en Newcastle (Inglaterra) y, de vez en cuando, vuelve a Lisboa donde se reúne con otros intelectuales coetáneos en los cafés de Chiado, siendo el Restaurante Tavares un lugar habitual de encuentro. Todavía podemos visitar este histórico establecimiento en la Rua da Misericórdia, 37.

En 1888, se traslada a París donde también va a ejercer de cónsul, y es en ese año cuando publica su obra prima ‘Os Maias. Episódios da Vida Romântica’ (Los Maia). Justo al lado del café A Brasileira, donde se encuentra la famosa estatua de Fernando Pessoa, podemos encontrar un local mencionado repetidas veces en su novela: se trata de la Casa Havaneza, que en aquella época era el punto de encuentro de todas las clases sociales y que actualmente es un estanco.

Eça de Queirós no contrae matrimonio hasta los 40 años; edad en la que se casa con Emília de Castro, con la que tiene cuatro hijos.

En 1899, visita por última vez Lisboa. Muere en París en 1900, con 54 años.

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